Mudanzas

Mudarme al extranjero, ¿puedo hacerlo sin ayuda?

Cuando pensamos en una mudanza, no siempre lo vemos con buenos ojos. Si dijéramos que es una tarea fácil mentiríamos, ya que se produce un cambio en la vida de una o varias personas. Normalmente este cambio es para bien, pero siempre implica dejar atrás un hogar, un círculo, una vida…

Esto ocurre incluso cuando la mudanza es dentro de la misma ciudad, a pocas calles de distancia, pero se incrementa mucho más si este traslado se produce a algún otro país. Mudarse al extranjero conlleva una serie de cambios mayores, además de unos requisitos diferentes.

En Grupo Cariño damos soporte y ayuda a todas las personas que necesiten o quieran mudarse, tanto si es en la misma ciudad, en una ciudad diferente del territorio nacional o en el extranjero. No obstante, si quieres aventurarte a realizar esta tarea, que a veces puede convertirse en una auténtica gesta, te dejamos algunas de las cuestiones que debes tener en consideración para mudarte fuera de España.

-Espacio. ¿Cuánto necesito? Pues aquí es donde hay que tomar la primera decisión que, además, puede ser la más importante y dolorosa. Debo decidir qué me llevo realmente. Aunque parezca una locura, dejar los muebles y comprar unos nuevos en el destino puede suponer un gran ahorro.

Normalmente, para una casa de dos habitaciones se necesitaría un contenedor completo, pero si decides dejar los muebles, puede que con dos o tres palés te apañes, con lo que el ahorro de espacio y de dinero sería importante.

-Embalaje. Una vez decido qué vas a llevarte, toca empaquetar. Lo más recomendable es meterlo todo en cajas de madera, debidamente cerradas y selladas, ya que tus pertenencias viajarán en avión, barco o tren y casi seguro que serán cargadas con carretillas elevadoras o transpaletas.

En caso de que necesites un contenedor completo, no tienes por qué meter tus bienes en cajas de madera, pero sí que debes asegurarte de que el contenedor esté bien cerrado y precintado.

-Lista de los objetos embalados y factura proforma. A medida que vaya embalando, debes llenar una lista que describe lo que vas a transportar y una valoración del coste de tus bienes.

La lista y la factura proforma son necesarias para la aduana. Normalmente no tendrás que pagar aranceles sobre la mudanza de bienes y efectos privados, sin embargo, la aduana necesita conocer el contenido y el valor de tus bienes.

-Homologación de cajas y palés. Si vas a viajar a un país fuera de Europa, tendrás que adquirir unas cajas que cumplan con la normativa ISMP15.

-Recogida de palés. Por norma general, si no cuentas con una empresa de mudanzas como Grupo Cariño, el camión de recogida llegará a tu casa con una transpaleta o una carretilla elevadora, por lo que deberás tener tus pertenencias preparadas a pie de calle, de manera accesible. Si vives en un piso deberás tener tus cajas y palés fuera del domicilio y en una calle amplia y libre de obstáculos.

-Documentación. Según el país al que nos traslademos, tendremos que rellenar la documentación que nos exija. Lo que sí suele ser obligatorio y común para todos es una copia del pasaporte.

-Seguro. No está de más contratar un seguro sobre nuestros bienes, independientemente de que el seguro de transporte es obligatorio.

Una vez que hayas contemplado todos estos factores, podrás hacerte una idea del coste de tu mudanza, tanto a nivel económico como a nivel de esfuerzo, tiempo y dedicación. Si el resultado se sale de tus expectativas, siempre puedes contactar con Grupo Cariño, donde te daremos la mejor solución para adaptar tu mudanza a tus necesidades y no tengas que realizar una hazaña que puede convertirse en los 12 trabajos de Hércules. Cariño lo hace fácil.